 |
El principio del ESP® |
|
|
 |
|
El ESP® actúa permanentemente. El ESP® detecta las situaciones críticas antes que el propio conductor y entra en acción de manera automática. El ESP® puede frenar cada rueda dosificadamente y con independencia unas de otras, para mantener la direccionalidad correcta del vehículo. Además, el ESP® puede intervenir también en el motor y en la caja de cambios. |
|
 |
 |
 |
|
 |
|
|
|
El ESP® comprueba 25 veces por segundo:¿A dónde se quiere dirigir el conductor? |
|
 |
|
 |
|
|
|
 |
|
 |
|
|
 |
El ESP® comprueba 25 veces por segundo:¿A dónde se dirige realmente el vehículo? |
|
 |
|
 |
|
|
|
 |
|
 |
|
|
|
El ESP® actúa:Corrige la trayectoria y mantiene la dirección deseada mediante intervenciones en los frenos. |
|
 |
|
 |
|
|
|